En
los inicios de su trayectoria cultiva un tipo de pintura abstracta con elementos
figurativos de carácter simbólico. La materia estaba presente
en su obra, dotando de una expresividad en la que la noción y comportamiento
del material era muy importante. Las texturas, los acabados, las masas, eran
de una particular contundencia. Dándole una gran importancia al tratamiento
de la superficie del cuadro, investigando con diferentes materiales y procesos.
Este trabajo de superficies se combinaba con una división geométrica
del cuadro en diferentes parcelas, y estableciendo un dialogo entre ellas. Se
advierte en su origen la confluencia de dos estilos históricos :”Romanticismo,
donde predomina lo no racional, lo misterioso e imaginario, y el Neoclasicismo,
cuyo sello distintivo es el enfoque racional y equilibrado de las formas “
Más adelante se realizan algunos cambios apreciables. Llegaron las formas
reconocibles. Iconos figurativos con alusión directa al hombre, la presencia
de la figura humana a través del collage fotográfico. La inclusión
de personajes pasivos, retratos anónimos sacados de viejas enciclopedias,
efigies mudas colocadas dentro del paisaje pictórico en dialogo con el
color, las texturas y otras imágenes, además comienzan a aparecer
textos ininteligibles utilizando las letras y los números por su valor
simbólico y plástico.